stencil: introduccion, historia y teoria.
El esténcil ha resurgido en los últimos años como un mecanismo de expropiación del espacio publico; asà como una forma rápida y eficaz de reproducir imágenes que fomenten la crÃtica en los seres que los observan. Todo esto procurando conservar las cualidades artÃsticas a las que pertenece: el grabado.
Si bien el grabado como técnica de arte es sumamente dogmática -como son representadas las técnicas de estampación–, el esténcil, por sus calidades, es un instrumento de rápida y fácil reproducción.
El mercado siempre ha planteado la posibilidad de escamotearse todas las formas de manifestación que le parezcan explotables para producir un mercado de la moda. A eso se dedican precisamente los “cool-hunters†(cazadores de lo chido), a buscar lo que gusta, pero que aún no genera beneficios a nadie: lo ven, lo cazan y se lo venden al capital para que saque beneficio. Por ejemplo, en este último año, hemos visto ya cómo empiezan a aparecer comerciales con la técnica del esténcil.
De aquÃ, el presente manual. Recuperemos lo que es nuestro; reapropiémonos de las calles y hagamos publico el espacio privatizado. Usemos nuestras imágenes contra el poder!
Historia
El esténcil es una herramienta que permite la reproducción de una imagen. Se hace uso de una pantalla que delimita el paso de la pintura (o la tinta) por áreas especÃficas para concretar, a través de un espacio no pintado y un espacio pintado, contrastes en planos, lÃneas y puntos, con lo cual se genera la imagen.
El esténcil no es una técnica nueva. Se tienen vestigios de que en las pinturas rupestres de América (hace casi 40 000 años) se utilizó la primera plantilla. Ésta fue la mano, y el mecanismo para esparcir el pigmento fue escupiéndolo con la boca.
En el antiguo Egipto, también se utilizaron (hace 4000 años) para pintar el interior de las paredes usando plantillas de papiro. Al igual en el imperio chino, donde se pintaba la seda con esta técnica. También hace 2500 años, durante las guerras jónicas, los soldados romanos, griegos y los mismos jónicos pintaron las paredes de las ciudades conquistadas, haciendo uso de sÃmbolos personales.
Desde entonces y hasta la edad media se recurrió a ellos para la decoración de diferentes superficies, entre ellas la ropa, cerámicas y paredes, entre otros.
Es en el año de 1789, durante la revolución francesa, que se da la toma de espacios públicos con frases polÃticas. Y en 1795 nace Josef Kyselak quien es conocido como el primer taguer, pues él vaguea su nombre por todo lo ancho y largo del imperio Austrohúngaro.
En el SXVII se dan las primeras investigaciones sobre graffiti de la humanidad.
En 1930 el fascismo descubre una económica herramienta de propaganda en Italia.
En 1933 David Alfaro Sequeiros escribÃa sobre el esténcil como una herramienta estética polÃtica, de fácil uso, y que por sus caracterÃsticas prácticas reduce el tiempo de riesgo ante el acoso policial. Durante la segunda guerra mundial, ambos bandos, usan el esténcil para marcar sus vehÃculos. Los soldados gringos escriben “Kilroy was here†en cada lugar que ocupan.
Ya en 1968 estallan las revueltas juveniles en todo el mundo. Las paredes y los muros son clave de la subversión y su contagio: “muro que se empapa infinitamente en su propia gloria†escribÃan en Paris; “vacune a su granaderoâ€, en México.
En 1970 se desarrolla la tecnologÃa del aerosol envasado. Para 1971 la ciudad de Nueva York gasta 300 000 dólares en horas-hombre en despintar tags, piezas y graffitis, desde entonces hasta la fecha han sido arrestados más de 37 000 000 de graffiteros o taguers en el mundo y la cifra sigue aumentando. Para 1978 la ciudad de Nueva York gastaba más de 11 000 000 de dólares al año para despintar tags, piezas, graffitis y esténciles de las calles de la ciudad.
En 1997 la compañÃa Wolkswagen lanza al mercado su modelo de auto denominado Graffiti, para el consumidor joven.A partir del año 2000 se da una explosión del esténcil por todo el mundo.
TeorÃa
Es importante destacar que este proceso de internacionalización del esténcil responde a una polÃtica global de normas que tienden a debilitar la disidencia de los seres humanos.
En la actualidad los problemas a los que se enfrenta la sociedad en contra del mercado, se pueden vislumbrar hasta en la calle.
Lo que antes era un espacio popular hoy se ha convertido en privado: la polÃtica de mercantilización ha alcanzado a todos los sectores; la publicidad poco a poco se va apropiando del espacio publico: anuncios comerciales, espectaculares y proyecciones.
Sin embargo, la creatividad del artista popular se erosiona continuamente. La calle, el único medio masivo de comunicación que poseÃa y con el cual construÃa protesta y disidencia, le ha sido arrancada. Los gobiernos han creado una ley anti-graffiti, que protege la propiedad pública de lo que para ellos resulta “la contaminación visualâ€, paradójicamente nunca se habÃan visto tantos anuncio a nivel del suelo como hoy en la Ciudad de México. Lo que sucede es que las leyes protegen a quien tiene dinero para hacer de su propaganda una “legalidad†y no contaminación visual. Mientras, por otro lado, se vuelven ilegales tod@s l@s creador@s que no pueden pagar por ese derecho. Ésta es la diferencia entre publicidad y participación creativa en las calles: Si el graffiti y el esténcil no pagan, entonces son ilegales.
Asà pues, la izquierda, y la derecha por igual, han despreciado a un movimiento de arte popular del cual somos enormes herederos: desde los murales de la antigua Tenochtitlan, pasando por los murales rebeldes de Cacaxtla, y encontrándonos con los barrocos de la Colonia, y desde luego con el muralismo mexicano (famoso en todo el mundo por sus cualidades educativas y populares).
Y ahora resulta que los muros de las ciudades deben empaparse infinitamente con imágenes de un mercado y un sistema que nos niega como seres participes de nuestro propio espacio.
Por todo esto, la propuesta es hacer del esténcil una herramienta que nos devuelva la capacidad creativa y constructiva de nuestro entorno. Se trata de inventar nuevos mundos en los que habitar: de producir las imágenes que nos apetezcan. Imaginemos las ciudades, si cada habitante hiciera y pintara un esténcil, cuánta variedad de formas y colores compondrÃan las calles e influirÃan en la vida diaria. Se abrirÃa la puerta a la comprensión de las diferencias. O como bien dijo Heineken:
“Iniciemos pues, una Campaña Enorme de Esténcil que boicotee a todos los anuncios comerciales. Inundemos pues, con nuestras ideas, la ciudad. Hagamos que los muros vivan. Y que retumbe una ola de subversión en imágenes. Alteremos su orden y creemos el nuestro. A llenar los muros, colegas! A crear conciencia y reflexión con nuestras imágenes! Reinventemos el paisaje urbano! Y qué sea verdaderamente nuestro!â€.
What is bumburbia?
quisiera saber si me pueden enviar mas informacion sobre este tema, pues creo que es de fundamental importancia el conocimiento de un tema con el cual nos encontramos todos los dias en el diario caminar por las calles