Página de intercambio de información e ideas entre trabajador@s del arte, la cultura y/o artistas adherentes a la Otra
Esta página fue generada por acuerdo de la mesa de arte y cultura dentro del Gran Enuentro Nacional otro arte, otra comunicación, otra cultura, realizado en Zacatelco, Tlaxcala los días 18 y 19 de Febrero del 2006, como parte de La Otra Campaña convocada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Vientos.info ofrece esta página para apoyar con los medios que tenemos a la mano a tod@s l@s compas, pero les hacemos un llamado a que reproduzcan esta información por todos los medios y en todas las páginas web que se puedan, mándenos los links que quieran poner en esta página y e-mails que quieran agregar a la lista de correos. Escribe un e-mail a otracultura[at]vientos.com. Donde dice [at] va la @.
Aquí están las imágenes que se han subido al sitio.Aquí está la lista de artículos y comentarios que se han publicado en este sitio:
Hurgando virtualmente por las páginas de éste nuestro diario me encontré con un artículo de Ricardo Amann titulado Los jóvenes y las campañas; rara vez escribo para debatir las ideas puestas por mis colegas colaboradoras y colaboradores en general, pero esta ocasión puedo decir que el texto de Amann me parece, por decir lo menos, una aportación interesante que en lo personal me resultó provocadora.
En general, Amann parte del presupuesto de que los jóvenes de hoy, y así lo escribe, son “aún más conservadores, más pragmáticos, más materialistas, menos solidarios y/o desprendidos [y] menos participativos” que los jóvenes de ayer. Para ello, Ricardo plantea por principio de cuentas que en términos culturales los jóvenes de hoy “no se encuentran mejor preparados para la transformación del país que sus mayores”; leo líneas arriba, donde Ricardo habla de niveles de pobreza, analfabetismo funcional y cultura de masas y creo coincidir con él; pero líneas abajo la coincidencia se desvanece para pintarse de diferencia y, quizás, franca disidencia.
Después de ése “tal vez” que en algo se reservaba el beneficio de la duda, éste desaparece para convertirse en afirmación y asegurar: a) “Los hechos que se produjeron en nuestro país y estado hace 30-40 años hoy serían inconcebibles”; b) “No hay condiciones para un movimiento de la magnitud del de 68” y “menos para la aparición de múltiples movimientos guerrilleros como en los setenta” o “la gestación de hippies”, y c) Todo esto es una “involución [que] no sólo ocurre en nuestro país sino que es un fenómeno global que se debe en gran medida al avance galopante del capitalismo salvaje”.
Entiendo que “los hechos inconcebibles” a los que se refiere Amann son, precisamente, “el movimiento del 68”, la aparición de “movimientos guerrilleros” y “la gestación de hippies”, entre otros, y, no sé porqué, pero eso me suena a una especie de nostalgia machacona del tipo “cuando yo tenía tu edad…” o el clásico “todo tiempo pasado fue mejor”, y creo que, por lo menos, Ricardo es injusto.
Pero antes de pasar al punto de porqué lo creo así me parece necesario regresar a eso de ser “más conservadores, pragmáticos, materialistas y menos solidarios y/o desprendidos y participativos”. Existe el riesgo de caer en un juego de lucha generacional, es cierto; pero considero importante mirar de frente y decir que muchas de las cosas que se creé son verdad, en realidad no lo son tanto; son más la representación social que algunos sectores, a lo mejor mayoritarios, tienen en este caso de las y los jóvenes, como la tienen de las y los adolescentes o, para desplazarnos del ámbito generacional, de las y los indígenas, homosexuales y lesbianas o gente de izquierda.
Para comenzar está eso de ser más conservadores. La sociedad mexicana en su conjunto es una sociedad conservadora; lamentablemente lo es más en el sentido que reconozco considero negativo y no en lo que de positivo tiene: reproducimos valores tradicionalistas que más que reafirmarnos en comunidad nos aislan y enfrentan con aquello que por ser nuevo no entendemos porque ni siquiera queremos hacer el esfuerzo de entenderlo, acudimos por inercia y nacionalismo a procesos electorales en busca de un mesías que independientemente del color que sea no hace sino prometer cosas que no cumplirá porque o bien no le es posible hacerlo o no tiene la voluntad política para ello, descalificamos las manifestaciones artísticas y culturales de adolescentes y jóvenes de hoy de la misma manera que los de antier hicieron con los de ayer porque estos más que escuchar a Emilio Tuero o al Dr. Alfonso Ortiz Tirado se zangoloteaban toditos con The Doors, The Beattles o The Rolling Stones.
Pero su ser conservadores no fue impedimento para permitir que las expresiones culturales de los más de sesenta pueblos indígenas mexicanos (cosmovisión, lengua, forma de gobierno, práctica religiosa) fueran condenadas al lento exterminio del discurso oficialista sobre qué es ser mexicanos y qué no, lo mismo que los recursos naturales y el patrimonio histórico tangible e intangible de la nación.
Pragmáticos quizá sí lo sean; pero no más que los jóvenes de ayer, que se han dejado guardadas las rebeldías de antaño debajo de la cama, ocultas en un armario o escondidas en algún cajón con las cartas de amor de sus primeros pero frustrados amores, porque sólo así se entiende que como adultos de hoy sean, si llegaron al poder, igual o más represores, corruptos y mentirosos que los adultos de ayer.
Antes, nos dicen, las cosas eran muy diferentes: uno no podía salir a las calles a manifestarse tan libremente o manifestar tan abiertamente sus ideas en la prensa escrita y electrónica, y quieren que por ello los adolescentes y jóvenes de hoy les estén eternamente agradecidos y que no vean que aquellas luchas por libertades democráticas, sindicales o culturales han sido traicionadas por muchos de los que las protagonizaron; pues, para pragmatismos los de los adultos de hoy, que siendo políticos hoy más que nunca hacen honor a su mote de grillos saltando de un partido a otro en busca de nuevos huesos.
¿Materialistas? Los jóvenes de hoy militan y se visten con los sueños de las manifestaciones políticas y culturales más idealistas de este principio de siglo que vivimos, como en su momento hicieron los jóvenes de ayer; sólo que buena parte de estos al llegar a la edad adulta y curarse de la enfermedad del divino tesoro fueron abandonando la lucha. Uno no tiene más que mirar hacia los movimientos que hoy por hoy tienen en jaque al capitalismo para descubrir que lo mismo en Seattle que en Praga o Davos, o en Guadalajara y Cancún, o en Porto Alegre, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Chile, Nicaragua o Francia la mayoría de sus protagonistas tiene menos de 30 primaveras encima. Pável González y Alexis Benhumea, asesinados por sus ideales y actuar en congruencia con ellos, apenas rondaban los veinte años.
Y viene entonces eso de ser poco solidarios, y uno mira al titipuchal de jóvenes de Chapingo, el Poli o la UNAM en San Salvador Atenco o en comunidades zapatistas, compartiendo el pan o las tostadas con frijoles con sus pares de otras latitudes, idiomas y formas de hacer política que, como las del amor, pueden ser muchas. Y no se les ve por ningún lado lo “poco desprendidos” o “poco participativos”. Claro, acepto que esta clase de jóvenes de hoy no son los todos que hoy se caminan por el mundo; están también esos, y los hay por montones, que Ricardo menciona frente a un televisor viendo el partido de futbol o la telenovela del momento, acudiendo al cine o a la fiesta de rigor y están más enterados de si Luis Miguel se casa o no que de si los policías y sus mandos superiores serán castigados por las infamias cometidas en el Estado de México, Michoacán o Oaxaca; pero igual sucede con los adultos de hoy.
Si bien el movimiento estudiantil de 1968 vino a constituirse en la historia reciente de nuestro país como un parteaguas en términos sociales, políticos y culturales, al grado de significarse como el inicio del fin del sistema de partido de Estado, éste tuvo como principio una insulsa batalla entre chicos de una prepa incorporada a la UNAM y una voca del Poli, cual si de hinchas de las Chivas y el América se tratara; no porque hubiera una intencionalidad política.
La represión fue la chispa que encendió la pradera, y en la medida que ésta aumentaba el movimiento se fue generando, no al revés. Ello abre la puerta a muchas preguntas acerca de “la magnitud” de un movimiento que Ricardo Amann pondera, creo yo, sin mirar que si bien es cierto algunas otras escuelas de educación media superior y superior (recuerdo la Nicolaita en Michoacán, Chapingo, la ahora Benemérita de Puebla o la misma UAEM), además del IPN y la UNAM, se sumaron al movimiento estudiantil de 1968 no lo hicieron al grado de que pudiera considerarse a éste como un movimiento nacional, sino mucho más focalizado al centro político y cultural del país.
No trato por ello de demeritar ese capítulo fundamental de nuestra historia y al que nos referimos, para abreviar, como “El 68”; pero me parece que como mito fundacional a veces no somos capaces de bajarlo del pedestal donde lo hemos colocado para hacer una mirada crítica que nos permita poner las cosas en su justo lugar, y eso incluye reconocer, por ejemplo, que esas condiciones no repetibles están no nada más en el seno de un sector estudiantil, mayoritariamente politécnico o universitario; sino en todo el país. Además, de qué condiciones habla Amann y de qué magnitudes, si el grueso de la sociedad mexicana decidió dejar solos a los jóvenes de ayer igual que está decidiéndolo con los jóvenes de hoy: un hecho represivo de la magnitud de aquél 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas requería, como el ataque policiaco-militar en San Salvador Atenco y en Oaxaca una respuesta social que, al igual que ahora, no se dio.
Eso da pie al tema de los grupos guerrilleros, también mencionado por Ricardo. Solos y decepcionados, algunos jóvenes de ayer, pequebús que se creían muy radicales por fumar hachís, vestirse psicodélicamente o en jeans, para luego desvestirse en un Avándaro setentero, señalados flamígeramente por el dedo de la sociedad conservadora que los parió, se radicalizaron de veras y del movimiento estudiantil por las libertades democráticas de 1968 dieron el paso a la lucha armada.
Treinta ó 40 años después, buena parte de esos jóvenes de ayer son los adultos de hoy que ocupan curules, puestos burocráticos en los gobiernos de todos los niveles y acudieron a clases en institutos como Harvard y Yale para convertirse en tecnócratas y poner en venta lo que quedaba por vender del país, o se convirtieron en “intelectuales orgánicos” del gobierno contra el que alguna vez se levantaron en armas.
Con otros y muchas otras (sería injusto no decirlo) no pasó lo mismo. Ellas y ellos construyeron, unas veces silenciosamente, otras no tanto, caminos diversos a la libertad, la democracia y la justicia verdaderas, con dignidad; lo mismo en el campo que en las fábricas, en el arte que en la academia, en la ciencia que en la tecnología, y fieles a su sueño, sin traicionarlo, acudieron a las urnas hace 18 años para desportillar una vez más al sistema de partido de Estado, como lo hicieron hace seis años para ver salir al PRI de Los Pinos y como piensan hacerlo ahora para cerrarle el paso a la ultraderecha.
Resulta demasiado aventurado decir que con entre los jóvenes de hoy no habrá quien le suceda lo mismo que con aquellos jóvenes de ayer que traicionaron su propia historia y convertirse en los adultos de mañana que intercalen sus anécdotas en los zapatours con chistes sobre cómo “sus muchachos” en las policías ultrajan a mujeres que pacíficamente se manifestaban, digamos, por impedir la tala de cientos de árboles, mejores condiciones de trabajo, la construcción de una carretera o un aeropuerto en terrenos comunales, la instalación de una gasolinera cerca de algún pozo de agua, el comercio y trata de personas, sobre todo niñas y niños, etcétera.
Pero creo que es falso que a los jóvenes de hoy les “valga madres todo menos su rollo”; independientemente de que su rock, como quieren los fascistas que se visten de demócratas, no sea votar. Ricardo en su artículo parece quejarse, citando a Francisco Rebolledo, de que el debate presidencial del 6 de junio apenas alcanzara “la mitad del rating de las telenovelas” y, entre otros argumentos de similar índole, termina confesando que a él y a alguien más “esto nos hace temer que el día de la votación estos jóvenes se abstengan o anulen su voto”.
Por un lado, está la presunción de que el intercambio de acusaciones que hemos venido escuchando a lo largo de casi todo el sexenio con agudización de los últimos meses debe ser, por decreto, ya no digamos interesente (que no lo es) sino más importante que las telenovelas. Quizás lo sea, pero los primeros a los que no les parece así son los mismos candidatos, que no nada más desmerecieron un debate que no fue tal, sino todo el proceso electoral. Por otro, comparto la preocupación de Ricardo por la apatía política. La semana pasada en estas misma páginas escribía que la muerte de Alexis Benhumea había pasado desapercibida para los mismos medios de comunicación que luego de azuzar a las fuerzas policiacas que lo asesinaron dedicaron cientos de minutos y recursos humanos para cubrir el deceso del papá de Osvaldo Sánchez y las poco afortunadas declaraciones de Tiziano Ferro. Pero no comparto ese análisis que desliza la idea de que el abstencionismo es obra y gracia del desinterés de las y los jóvenes por la política porque, por principio de cuentas, la indiferencia que en ellas y ellos se pueda presentar no es para con la política; sino, en todo caso, para con un proceso electoral viciado desde sus orígenes.
Para muchos, y no sólo para Ricardo Amann, cuyo artículo provocaron estas reflexiones, el proceso electoral y la jornada que lo coronará el próximo 2 de julio parece ser el más alto estamento de la democracia en México, cuando todo, o casi, indica que no es así.
En un artículo anterior (Carta abierta a quienes votarán por AMLO y el PRD), donde hacía un llamado a las gentes buenas y honestas que acudirán a las urnas para regalarle a Fox en su cumpleaños la derrota electoral de su partido a no quedarse de brazos cruzados ante la represión en Texcoco y San Salvador Atenco los pasados 3 y 4 de mayo, dejaba ver que como adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona quizás anularía mi voto, lo dejaría en blanco como propone Saramago en su Ensayo sobre la lucidez o de plano me abstendría; porque no confío en ninguno de los candidatos ni en la candidata que esta vez buscan despachar desde Los Pinos o Palacio Nacional, según sea el caso.
Decía también que los que arriba se están “quieren dejarnos inmóviles por el terror […] que ustedes –los que han decidido votar- no salgan a las calles el próximo 2 de julio y continúen la historia que dejaron a medias hace seis años cuando decidieron sacar al PRI de Los Pinos [y que] nosotras y nosotros guardemos silencio para siempre, que no digamos que un México nuevo y mejor pasa necesariamente por su construcción desde abajo y a la izquierda”.
Como respuesta, en la página de internet del diario Tito Javier me comparaba con Poncio Pilatos, pues ir a las urnas y votar en blanco era como ofrecer un cheque en ídem que avalaba la posibilidad de un fraude electoral. C. Sánchez, mucho más camarada, invitaba a pensar a quién o a quiénes les estamos haciendo el juego, ¿piezas de cuál tablero somos?, ¿por qué decidir en un momento dado votar o no votar?, “¿quién me lo pide, bajo qué trayectoria y con cuales argumentos?”; para terminar convocando a activar la memoria nuestra, acudir a la historia, analizar la información, aprender a leer entre líneas, ser autocríticos, estratégicos y más humildes, pues un voto por quien sea va a ser decisivo ya que hay demasiado en juego.
Luego, en una suerte de debate privado, Octavio Rodríguez Araujo me decía que no suscribía mi texto porque parecía que yo no les daba valor a las ideas; y, luego de hacer un comentario irónico acerca de los jóvenes de hoy que, según el maestro Rodríguez Araujo, sólo participan políticamente porque los mantiene papi, sostuvo que eso que hacemos desde la Otra Campaña de “llamar a no votar pero tampoco a votar” es una tontería, porque el asunto es binario: 0 ó 1, como un apagador de luz: o prende o no prende; para despedirse diciendo que las ideas que están atrás de la Otra Campaña, si las cosas no cambian, es que gane Calderón. Y eso que se despidió con un “fraternalmente”.
Por el contrario, yo creo que un voto tachado salido de la mano de alguien que cree que su condición de elector se limita al día de la jornada electoral es más abstencionista que un voto en blanco; que, además, no avala fraude alguno, pues no hace el caldo gordo y sigue el juego de quienes arriba dispusieron por quién se podía y por quién no se podía votar. Y, aún así, no estoy llamando a no votar, porque quienes confían en la lucha electoral para cambiar las cosas tienen todo mi respeto porque, creo, no se quedarán de brazos cruzados si su candidato pierde o, mucho menos, si gana.
Nadie, decía a Sánchez, puede erigirse con la calidad moral suficiente para pedirle a alguien votar o no votar, por más trayectoria y mejores argumentos que tenga, y eso va lo mismo para quienes sostienen que no hay que acudir a las urnas porque todos son iguales, como para quienes callan o desprecian a las y los jóvenes que no quieran votar porque vean en las elecciones una burla más de tantas.
Por otra parte, no somos nosotros, jóvenes o no, quienes damos más valor a los números que a las ideas. Lo es un sistema político que hace posible que alguien como Vicente Fox sea presidente o alguien como Sergio Estrada Cajigal gobernador. De lo contrario, los candidatos no tendrían que entrarle a la guerra de números en las encuestas, sino a la presentación seria y convincente de sus ideas y propuestas (los que las tuvieran); no tendrían, tampoco, que hacerlas a un lado o guardarlas para poder negociar con cardenales cómplices de pederastas o con empresarios que no paran de enriquecerse gracias a los buenos oficios de quienes mandatados a velar por los intereses de los más lo hacen por los propios.
Por eso, creo, no llamar a votar como tampoco a no votar, como hacen muchos jóvenes de hoy desde la Otra Campaña, sino a reflexionar, discutir y organizar qué hacer si en el peor de los casos gana la ultraderecha, no es una tontería. El asunto no es binario. Votar o no votar no es el dilema, sino qué haces con tu voto o tu no voto.
Puedes votar y quedarte de brazos cruzados a esperar que pasen otros tres o seis años. Puedes votar y, además de quedarte de brazos cruzados, quejarte de lo que aquél por quien votaste no tenga la fuerza o la voluntad política de cumplir la palabra que empeñó y que tomaste para ir votar por él o ella. Puedes no votar, quedarte de brazos cruzados y no hacerlo otra y otra y otra vez, y seguir así mientras esperas a que ahora sí la selección mexicana anote el penalty de todos tan soñado. Puedes no votar, quedarte de brazos cruzados y hacer del deporte nacional de insultar al presidente en turno tu hobby favorito.
Pero puedes, también, votar o no votar, e independientemente de ello no quedarte de brazos cruzados y llamar a las otras y a los otros que como tú no creen en el “voto útil”, ni en el coco, ni en el petate del muerto, ni en las amenazas a veces no tan veladas de que si gana la ultraderecha será por tu culpa y la nación y el pueblo y diosito que está en el cielo te lo demandarán; e intentar construir algo mejor que los que sí votaron y te dijeron que te callaras si tú no lo hacías no construyen, porque hayan votado por quien hayan votado esperan de su mesías la solución o el castigo menos peor: “los pueblos tienen el gobierno que se merecen”, dicen.
Y puedes, además, llamar a quienes sí votaron y entienden que la elección es sólo un instante en la vida política del país y, por ello, no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados; a quienes habiendo votado no te miran con desprecio ni con burla porque aunque te crean equivocado te miran como a otro que es su igual, pues comparten contigo el sueño de un país y un mundo donde quepan muchos mundos, nuevo y mejor; donde ser joven no tenga que significarse con un ayer, un hoy o un mañana, porque ya está significado por la rebeldía y la dignidad de todos los ayeres y mañanas heredados y por venir.
ÚLTIMOS DIEZ ARTÍCULOS PUBLICADOS:
Pregunto, señor ministro, Cayo Vicente
[2009-04-09 19:14:40]
PREGUNTO, SEÑOR MINISTRO.
Muy bien!, vengo a
cuestionar,
escuche supremo juez,
la falsa imparcialidad
con la que corta su grey.
¿Si un miserable
blandió
terrory perversidad,
porqué castiga el valor
de un pueblo en su
despertar?
¿Quién degolló Justicia
y Paz?
¿Quién profanó la Libertad?
¿Quién le ordenó,
dígame,
esa inmundicia venal
de hacer inocente al
que,
sabemos, es criminal?
¿Al celebrar el terror
qué piensa la autoridad:
mancillar nuestro
dolor
o asesinar su verdad?
“¡Corre, persigue,
morder!”...
“¡pega con odio,
quebrar!”...
“¡drógate, escupe,
romper!”...
“¡aúlla, tritura,
rasgar!”...
“¡Sangre que sangra,
beber!”...
“¡flores de Aurora,
ultrajar!”...
¡tu sueño hermoso, tu
Ser,
la bestia viene a
cobrar!...
¿Qué tan dura es la
labor
de ser el bufón del rey,
que cobra,sin gran rubor,
seiscientos de mil al mes?
¿A qué le sabe el
manjar
y el pulso en su corazón,
que a diario ve
sazonar
con mugre del deshonor?
¿Quién degolló
Justicia y Paz?
¿Quién profanó la Libertad?
El tiempo no borrará
la infamia y su proceder:
reafirma la voluntad
por derrocar su Poder.
Son suyostogaypuñal,
birrete, inmundicia y
ley;
¡es nuestra la Dignidad!,
¡del Pueblo la Patria es!.
“¡Corre, persigue,
morder!”...
“¡pega con odio,
quebrar!”...
“¡drógate, escupe,
romper!”...
“¡aúlla, tritura,
rasgar!”...
“¡Sangre que sangra,
beber!”...
“¡flores de Aurora,
ultrajar!”...
¡tu sueño hermoso, tu
Ser,
la bestia viene a
cobrar!...
Letra y música: Cayo Vicente.
PREGUNTO, SEÑOR MINISTRO, Cayo Vicente
[2009-04-09 18:53:37]
PREGUNTO, SEÑOR MINISTRO.
Muy bien!, vengo a
cuestionar,
escuche supremo juez,
la falsa imparcialidad
con la que corta su grey.
¿Si un miserable
blandió
terrory perversidad,
porqué castiga el valor
de un pueblo en su
despertar?
¿Quién degolló Justicia
y Paz?
¿Quién profanó la Libertad?
¿Quién le ordenó,
dígame,
esa inmundicia venal
de hacer inocente al
que,
sabemos, es criminal?
¿Al celebrar el terror
qué piensa la autoridad:
mancillar nuestro
dolor
o asesinar su verdad?
“¡Corre, persigue,
morder!”...
“¡pega con odio,
quebrar!”...
“¡drógate, escupe,
romper!”...
“¡aúlla, tritura,
rasgar!”...
“¡Sangre que sangra,
beber!”...
“¡flores de Aurora,
ultrajar!”...
¡tu sueño hermoso, tu
Ser,
la bestia viene a
cobrar!...
¿Qué tan dura es la
labor
de ser el bufón del rey,
que cobra,sin gran rubor,
seiscientos de mil al mes?
¿A qué le sabe el
manjar
y el pulso en su corazón,
que a diario ve
sazonar
con mugre del deshonor?
¿Quién degolló
Justicia y Paz?
¿Quién profanó la Libertad?
El tiempo no borrará
la infamia y su proceder:
reafirma la voluntad
por derrocar su Poder.
Son suyostogaypuñal,
birrete, inmundicia y
ley;
¡es nuestra la Dignidad!,
¡del Pueblo la Patria es!.
“¡Corre, persigue,
morder!”...
“¡pega con odio,
quebrar!”...
“¡drógate, escupe,
romper!”...
“¡aúlla, tritura,
rasgar!”...
“¡Sangre que sangra,
beber!”...
“¡flores de Aurora,
ultrajar!”...
¡tu sueño hermoso, tu
Ser,
la bestia viene a
cobrar!...
Letra y música: Cayo Vicente.
CANCION DE AMOR PARA LA PATRIA PALESTINA, Cayo Vicente
[2009-01-07 17:43:27]
CANCION DE
AMOR PARA LA PATRIA PALESTINA
Nuestros corazones estallan de rabia,
nuestra resistencia por siempre arderá: honren la victoria el ejemplo y la llama de limpio heroísmo,de historia inmortal.
Jenin…Gaza…Gaza…Jenin…
¡Palestina libre!,
Patria en nacimiento,
te ofrendo mi más profundo amor,
mi memoria y huesos.
¡Palestina mía!,
Corazón guerrero,
no podrá la infamia del terror
cercenar tu cuerpo.
Somos partisanos de la
Vida nueva
entre el caos de muerte, angustia y dolor,
que entre los escombros de esta amada tierra
resurgen airados en puños de sol.
Jenin…Gaza…Gaza…Jenin…
¡Palestina vive!,
te besa tu pueblo,
sembrando la justa rebelión
permaneceremos.
¡Palestina digna!,
Honda, piedra y fuego,
tu rojo mañana crecerá
en blancos pañuelos.
Cipreses y olivos nacerán
de tu vientre inmenso.
Jamás la negra muerte vencerá
la luz resplandeciente de tus sueños.
¡Palestina libre!, ¡Palestina mía!,
¡Palestina vive!, ¡Palestina digna!,
tu rojo mañana crecerá
en blancos y hermosos pañuelos.
Cayo Vicente
EL CANTO DE LA VIDA. Por Cayo Vicente, Cayo Vicente
[2008-11-21 15:00:00]
EL CANTO DE LA VIDA.
Para Nina, acribillada por esbirros del Estado en Huejotzingo, Puebla, el
19 de noviembre de 1993.No obstante,
canta.
“Procuren, si son
cantores,
el cantar con sentimiento,
no tiemplen el estrumento
por solo el gusto de
hablar,
y acostúmbrense a cantar
en cosas de jundamento”.
Martín Fierro a sus hijos. (José Hernández)
Unonace desnudo, llana y limpiamente. No arriba para existir y después
extinguirse sin estela ni mérito, sino para atreverse a vivir y preñar a la
muerte. Sólo amando es posible corresponder en dimensión exacta al privilegio
de ser humano. Amamos si celebramos la vida y tomamos partido por ella en toda
circunstancia.
Se transita acumulando experiencia
y siempre llega la hora en que aprendemos a forjar y defender anhelos con amor
a filo de machete en vuelo; justo cuando la conciencia se ha fundido al corazón
y sexo. A partir de entonces es posible conocer a otros semejantes, irrepetibles
y únicos, que buscan, sin sojuzgar, un mismo tipo de estrella por el oriente. Este
encuentro germinará y dará frutos.
En la travesía vital cada quien
elige sus herramientas y cima de realización; izando su propio ritmo, melodía y
armonía; asumiendo su particular entonación, intensidad y voz. Nadie vale mas
ni menos, tan solo es y hace. Confieso, hermanos, que no encontré mejor camino parafundirme al universo que esta labor que me
pare y paro. La llaman cantor, de lo que soy apenas aspirante.
Amo todo lo que es bello,
amo a Eros sin recato,
amo la vida y canto
por nuestros sueños
sublimes,
el Amor jamás se rinde
ante la muerte y espanto.
Es verdad que no hay canto más sublime y potente que el
que ondean en callada y cotidiana jornada los pueblos del mundo por su
sobrevivencia, identidad y liberación. El cantor pertenecerá a su tiempo si es
capaz de asumirse actor y testigo, escuchar
ese silencio yproponer un arte que
transmita ideas, valores éticos y sentimientosde Dignidad humana, intrínsecamente revolucionarios. Un canto como hato para cada uno de los que sueñan,
persisten y llevan sus propios sonidos,
aromas, texturas,sabores y colores,
mientras navegan.
Todo acto creativo es un ejercicio de
descubrimiento y exploración. Sólo puede realizarse sin miedos ni egoísmos,
arrostrando los riesgos. El cantor podrá cumplir mejor su encomienda si abreva con
ímpetu asiduo en los manantiales que
fluyen de las más altas cumbres creadas por la humanidad en su devenir: CIENCIA,
ARTE y FILOSOFIA materialista dialéctica-histórica. Además de conocer la Historia de su país
yde la actividad que realiza .
Añadiendo la necesidad de estar al tanto sobre la realidad local, nacional o
mundial que lo circunda. Acción, formación
e información ensancharán profundamentesu sensibilidad y le permitirán tener el pulso del momento que vive para
testimoniarlo con mayorexactitud y
originalidad.
Cuando pulso la guitarra
canto al hombre, a la
mujer,
no he venido a entretener
ni a competir por
aplausos,
no prostituyo mi canto,
¡machetes vine a encender!
La creación del cantor transitará
libre por los ríos subterráneos del espíritu humano en cualquier tiempo y
espacio; será semilla que inspire y potencie creatividad multiforme; será espejo
de agua fluida o silencio que estalla y fertiliza; siempre que se compenetrecon audacia a la vida, matriz inagotable de
todo canto. Esa obra debe tener, por consecuencia, una respetable calidad, el
más alto grado posible, tanto en su forma artística-técnica como en su
contenido conceptual; vale precisar: belleza musical; hondura y claridad
poética en el texto.
Produciendo así admitimos que
nuestro canto late y se reconoce político, comprometido, testimonial,
militante, nuevo, por las mismas sencillas y complejas razones por las que vivimos:
necesidad de afirmar, de resistir, de luchar, de decir, de festejar, de amar…
Construyendo así confirmamosquetenemos por qué cantar: para conjurar el horror en tiempo de canallas;
para sembrar la fertilidad de los caídos; para romper prisiones y aislamientos;
para aguardar por quien todavía no ha vuelto; para que el dolor se transfigure
coraje y fuego; para que nunca desfallezca la esperanza; para que la derrota
arremeta contra sí misma; para enjuiciar al cobarde y al malvado; para que no
se marchite la memoria de olvido; para besar a todos los que amaste y te han
amado; para volver en vid y departir con los amigos; para hilvanar sonrisas
aromadas; para esparcir semilla-soles en los pechos; para encender conciencias
libertarias; para que de a luz su sino justo y bueno nuestra Patria ;para anunciar la dulce certeza del Alba …
Nunca el amor fue deber,
sino placer, savia, vida;
la penumbra está
prohibida,
de la luz somos guerreros,
nuestro andar es fuego
nuevo,
nuestra sangre la alegría.
En esa dimensión la senda está
trazada por cantores como Atahualpa Yupanqui (Argentina), Violeta Parra, Víctor
Jara (Chile), Alfredo Zitarroza (Uruguay), Benjo Cruz, Alí Primera (Bolivia),
Carlos Puebla (Cuba), Paco Cutumay Camones (El Salvador), Judith Reyes, José de
Molina (México). Ellos que han traspasado el umbral de la existencia física,
laten pese a todo cada vez que cantamos.
No sería mala labor que en
Méxicoademás de organizar encuentros de
canción sustantiva, pudieran cumplirsetareas como la creación delarchivo nacional correspondiente, la consignación escrita de su modestodecurso y la fundación de una escuela de
cultura que aliente el desarrollo de nuevos cantores, que aquí y ahora se
requieren con vehemencia.
Para nutrirse de vida hay que engendrar un formidable canto colectivo.
Cantemos.
Ya se va Cayo Vicente,
mi destino poco importa
si cruza como gaviota
mi canto todos tus mares
y a pesar de los pesares
ama en besos de tu boca.
¡ VIVA LA LUCHA DE
LOS PUEBLOS POR SU LIBERACION !
San
Salvador Atenco, México, a19 de noviembre
del 2008.
Comunicado: Sobre la masacre de universitarios y los asesinos, flejam
[2008-03-20 03:45:43]
Agradeceremos
la difusión de la presente
A L A COMUNIDAD UNIVERSITARIA
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
AL PUEBLO DE MÉXICO
Sobre la masacre de
universitarios y los asesinos
El pasado primero de
marzo, el ejército colombiano comandado por Álvaro Uribe Vélez, llevó a cabo un
ataque militar que tenía por objetivo el asesinato del comandante Raúl Reyes,
comisionado diplomático de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
Ejército del Pueblo (FARC-EP). Este hecho que intentó presentarse como un
operativo de “inteligencia” y que fue justificado por Uribe como una incursión “en
caliente” tuvo como resultado una estudiante mexicana herida (Lucía Andrea Morett)
yel asesinato de otros cuatro jóvenes
pertenecientes a la Facultad
de Filosofía y Letras de la UNAM
y del Instituto Politécnico Nacional.
Nuestros
compañeros universitarios habían acudido a la ciudad de Quito, Ecuador para
participar activamente en el II Congreso Continental Bolivariano, evento de
carácter académico que convoca a interesados de todo el mundo en la
problemática social latinoamericana. Asistieron llamados por su interés en la
discusión de temas de relevancia actual para nuestra región, así como por el
enriquecimiento que representaba para el proceso de sus respectivas
investigaciones; trabajos con los que se enriquece la Cátedra Libertador
Simón Bolívar.
Sin
embargo, su interés por el conocimiento de los procesos políticos que se
expresan en movimientos sociales se vio truncado para siempre por el vil
operativo que “en caliente” dirigió su objetivo contra el campamento pacífico
donde se encontraban. Eran personas desarmadas; civiles con inquietud de
investigación personal y colectiva; individuos que no habían declarado la
guerra contra Estado alguno y que no poseían armamento; estudiantes que
planearon una estancia temporal en el cono sur para empaparse de una realidad
dolorosa; alumnos universitariosdesarmados que
poseían boletos de regreso a México con fecha de marzo. Esos sujetos indefensos que dormían mientras les eran arrojadas bombas
son las víctimas de la política belicista de Álvaro Uribe, no los culpables.
A raíz de esos hechos, los gobiernos colombiano y mexicano seguidos por plumas
arribistas y acomodaticias que dicen escribir para periódicos y editoriales, se
han atrevido a señalarlos como miembros de la guerrilla colombiana, han
asegurado que se encontraban en Ecuador recibiendo entrenamiento militar de las
FARC; incluso han tratado de vincularlos en su pestilente batalla contra el
narcotráfico ¿Cómo es posible pensar que un grupo que ha llevado a cabo trabajo
académico desde la Cátedra Simón
Bolívar, pudiera ser combatiente en activo a lo lejos, es decir, desde México?,
¿cómo pensar que estos estudiantes investigadores que habían acudido a un
Congreso académico, recibían entrenamiento militar de la guerrilla colombiana en suelo ecuatoriano? ¿Acaso sería un
curso exprés o de entrenamiento rápido para habilitarlos en el “uso de armas y
explosivos” como se atrevió a difamar el periódico El Universal? ¡Valiente
grupo de subversivos! ¿Cómo se atreven los medios mexicanos a dar un giro a los
hechos y en lugar de cuestionar la nefasta política uribista que ha arrastrado
a Colombia a la militarización de la vida pública, se atrevan a juzgar y
señalar con el dedo índice las inquietudes intelectuales de un grupo de jóvenes
universitarios?
Uribe,
en su calentura por aniquilar todo lo
que huela a guerrilla colombiana, arrastró consigo las vidas de nuestros
compañeros. Poco le importan las personas que se encuentra en su camino, así
como no le interesa llevar a cabo crímenes de Estado desde su posición
privilegiada. De ello pueden dar cuenta las decenas de retenidos tanto por las
FARC como por el gobierno en las cárceles, quienes tenían puestas sus esperanzas
en la entrega humanitaria que el grupo insurgente venía llevando a cabo desde
finales del año 2007. Esta negociación de liberación era comandada precisamente
por el asesinado Raúl Reyes. Con la masacre de Sucumbíos, la entrega se ha
complicado.
Interesa
aquí remarcar un punto: el ataque perpetrado por las fuerzas militares
colombianas en territorio ecuatoriano constituye, no sólo la violación a la
soberanía de ese país –hecho altamente cacareado en la OEA- , sino una auténtica
incursión bélica contra un campamento en donde no se habían decretado las
condiciones para un enfrentamiento; la acción alevosa y ventajosa contra
quienes no eran combatientes ni habían declarado la guerra, ni tenían
condiciones para pelear contra el armamento poderoso de Uribe. Los compañeros estaban en Quito Ecuador no
en Colombia, desarmados, dormidos.
Los distintos niveles
de indignación
A raíz de estos hechos,
la respuesta de las autoridades colombianas y mexicanas resulta ofensiva. Por
un lado, Uribe manda a su ministro de relaciones exteriores a balbucear que lo
siente. Casi podemos escuchar que piensa que “son gajes del oficio”. Por otro
lado, y todavía más oprobiosas, las declaraciones de Felipe Calderón al
respecto: “lamentable”, sólo si se comprueba que los ciudadanos de su país son
inocentes de pertenecer a la agrupación armada.
El
tibio balbuceo de perdones y lamentos contrasta con la avalancha de
declaraciones exigiendo no el castigo a los autores materiales e intelectuales
de la masacre, sino el “esclarecimiento” de la presencia de mexicanos en un
campamento diplomático en Ecuador dentro del marco de la celebración de un
congreso académico. Antes que condenar fuertemente la invasión y la masacre de
sus conciudadanos, antes que exigir justicia para las víctimas y la reparación
de los daños; antes que hacer un llamado enérgico contra la política belicista
de Uribe, Calderón prefiere facilitarle a su homólogo el camino hacia sus
fechorías. Ambos prefieren fabricar una cortina de humo alrededor de los
hechos: ¿qué hacían ahí los mexicanos? ¿Tenían nexos con las FARC-EP? ¿Se
vinculaban con el narcotráfico? Y las notas amarillentas del periodismo
mexicano hacen eco a la estrategia: “la
UNAM educa a guerrilleros”; los asesinados “comparten un
cubículo con el Ejército Popular Revolucionario (EPR) representados por el
Comité Cerezo”; “existen al menos cuatro células que apoyan a las FARC en
diversas facultades”, etc.
Excélsior,
el Universal, la Crónica,
entre muchos otros, sacan a relucir sus incapacidades para argumentar sus
artículos y opiniones, y se dedican a inventar notas, hacer eco a chismes, conspirar,
intrigar, meter dudas entre la población, orientar a los lectores y
televidentes a pensar que esos muchachos efectivamente son culpables de haber
sido masacrados. Y detrás de esa abrumadora mentira, sus razones: cubrir una
nota para llevarse el PAN a la boca; ganarse el ascenso deseado; caerle bien a
uno que otro político y/o partido; dejar de cubrir otros eventos; hacer eco a
la campaña inculpatoria contra la
UNAM; y lo más importante, contribuir a la política de criminalización de la protesta
social. Porque sí, efectivamente, los compañeros asesinados por Álvaro
Uribe asistían a marchas convocadas por la APPO y el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, coreaban consignas,
realizaban foros de discusión sobre problemáticas de países latinoamericanos, y
en ello –como en ninguna de sus actividades- cometieron delito alguno. Pero ahí
está precisamente el caldo de cultivo de los personajes más retrógrados de los
medios de comunicación y los políticos más siniestros, quienes se apresuran a
señalar que estas actividades los convierten de facto en terroristas y culpables. De paso, aprovechan la coyuntura
para señalar que en los espacios de activistas universitarios se desarrollan
actividades subversivas que es necesario erradicar. Utilizan el caso de
nuestros compañeros para desgarrarse las vestiduras y exigir que dichos
espacios sean clausurados.
No es
la primera vez que se pretende vincular al movimiento estudiantil con
organizaciones guerrilleras. En el año 2003 el entonces embajador de Colombia
en México –Luis Ignacio Guzmán- evidenció la política colaboracionista de
espionaje que se llevaba a cabo al interior de la máxima casa de estudios. Sin
embargo, al no encontrar elementos que ligaran a los estudiantes con la
guerrilla, tuvieron que echar mano de la mentira al afirmar que en la
universidad operaban grupos de las FARC. Cuando sus “argumentos” fueron echados
por tierra, este sujeto no tuvo más remedio que renunciar; pero la política
injerencista de Colombia en territorio autónomo universitario ya había sido evidenciada,
aunque ello parece no indignar a muchos de la clase política.
Pero
afortunadamente existen voces verdaderamente indignadas que se están haciendo
escuchar a nivel nacional e internacional. Los padres, familiares y compañeros
de los masacrados son quienes se han atrevido a señalar a los verdaderos culpables,
al asesino intelectual Álvaro Uribe y como asesino material al ejército
colombiano. Son ellos quienes están dando el ejemplo de fortaleza que
articulará la solidaridad. Su intención de demandar al colombiano ante la Corte Penal Internacional así
como de conformarse en asociación por la búsqueda de la justicia para sus hijos
aniquilados, resulta un acto valeroso que las organizaciones sociales
deberíamos respaldar. Los universitarios han estado codo con codo en las
diferentes luchas del pueblo de manera incondicional, es hora de que los grupos
que reivindican la defensa de los derechos humanos, la educación pública y
gratuita, la propiedad colectiva de la tierra, la vivienda digna, y todas las expresiones
de lucha nos unifiquemos en torno a la exigencia de justicia para los
estudiantes investigadores masacrados en Ecuador.
¡Contra la criminalización de la
lucha social!
¡Por la justicia a los compañeros
asesinados en territorio ecuatoriano!
¡Por el castigo al asesino
intelectual, Álvaro Uribe, y a los asesinos materiales, militares colombianos!
¡Todos a respaldar las iniciativas de
los familiares agraviados!
¡El presente es de lucha, el
futuro es nuestro!
Frente de Lucha Estudiantil Julio
Antonio Mella (FLE-JAM)
hay muchas clases de sacerdotes... adel soso, adel soso tata lemba
[2007-05-09 13:08:56]
adel soso Tata lemba
Reconocido Sacerdote de palo mayombe perteneciente al templo kansi kiese, con mas de 19 años de experiencia. Técnicas africanas, afrocubanas y amazónicas, resuelvo los problemas mas difíciles. Discreción absoluta, eficacia probada . Experto en parejas, uniones, amarres, dominios, alejamientos, retornos, problemas familiares, judiciales y económicos.
Mi trabajo se desarrolla en el mundo de las "Ciencias Ocultas", investigo fenomenos paranormales, estigmatizacion, apariciones, psicofonia, telepatia, himnosis, precognicion, intuicion, astrología, santeria... etc. . Mi meta : Aclarar dudas, desmitificando este mundo, e intentar hacer publica estas ciencias q tan mal vistas estan en ciertos circulos sociales, sin olvidar la identidad de los pueblos y regiones donde se desarrollan los fenomenos. Formación académica 1979 - 1986 Fascultad de Medicina (Rosario) medicina Rosario (Argentina) 1980 - 1984 Asociacion Argentina de Parapsicologia Pararapsicologo NIVEL III Rosario (Argentina) Estudio de parapsicologia Experiencia laboral 2005 - Actualidad Vicepresidente de la "Asociacion Mundial de Tarotistas, videntes y parapsicologos. vicepresidente Sector: Otros / Sin Especificar alcobendas (España) Integracion de videntes , tarotistas y parapsicologos , www.asociacionmundial.com 2005 - Actualidad El Alquimista Director Sector: Otros / Sin Especificar Madrid (España) Venta y asesoramiento de articulos esotericos, religiosos y de tradicion ritual. lopez de hoyos, 98 915633527 1984 - 1990 Culto lama occidental SAMADDHI instructor Sector: Otros / Sin Especificar Rosario (Argentina) reinterpretacion oocidentalizada de tecnicas induistas y tibetanas en occidente. 1987 - 1989 CPRIDEP Fundador - Otro Sector: Otros / Sin Especificar Rosario (Argentina) Centro privasdo de desarrollo Psiquico el objetivoe era potenciar las aptitudes humanas en la rama parapsicologiaca.
tienes mal de ojo?? protegete adel soso tata lemba el alquimista, adel soso el alquimista tata lemba
[2007-05-09 13:03:28]
COMO RECONOCER CUANDO UNA PERSONA ESTÁ SIENDO AFECTADA POR UNA BRUJERÍA??
Existen trastornos típicos cuando una persona es víctima de una brujería, aquí veremos algunos de los síntomas que nos pueden indicar que "alguien" le hizo una brujería.......
El color de la piel de la persona es uno de los rasgos más típicos aunque a veces es muy difícil darse cuenta de eso. Pero si notan un color grisáceo en la piel principalmente del rostro, eso ya es un indicio importantísimo de que "algo" le están haciendo!
Miles de problemas. Cuando todo pareciera ir hacia atrás en lugar de ir hacia delante y progresar. Cuando llueven los problemas diariamente, y nada parece tener una solución. Cuando ya no podemos más!!!!
Mucho cansancio físico y mental. Lo más importante es el cansancio mental, ya que cuando uno es víctima de una brujería para dañarnos, nuestra mente se agota mucho más rápido que nuestro cuerpo, por la lucha interna de energías que se producen en nuestro organismo al luchar inconscientemente contra el intruso!
Temblor en las manos. Si bien esto se da solo en algunos casos, es uno de los síntomas que permiten saber que algo raro está pasando.
Olvidarse de las cosas. Cuando una brujería está haciéndonos daño, es muy normal que nos olvidemos de las cosas más simples, como el lugar donde se ha dejado determinado objeto o lo que teníamos que hacer al día siguiente.
Que las cosas del hogar se rompan constantemente y sin sentido. Esto es algo que ocurre muy seguido, y más que una brujería, en estos casos significa que hay un oscurecido (espíritu maligno) en la casa.
Cuando no hay brillo en la mirada. La falta de brillo en los ojos, más el color grisáceo en la piel y a veces temblor en las manos, son claros síntomas de estar siendo poseído por un oscurecido o espíritu maligno. En estos casos se requiere una acción urgente!
Un alejamiento sorpresivo. Cuando una pareja, por ejemplo, se termina en forma drástica y sin explicaciones lógicas, es en el 90 por ciento de los casos que "alguien" hizo una brujería para separarlos.
Todo se derrumba. Si notas que todo se derrumba en poco tiempo y no encuentras solución a algo que parecía simple, es que eres víctima de una brujería.
Existen muchos otros indicios que pueden darnos la duda de si una persona es víctima de una brujería, pero tampoco es bueno sugestionarse. En cualquiera de los casos antes mencionados, es necesario consultar primero para saber si efectivamente se es víctima de una brujería o no!
Si ud. cree que la han hecho un mal de ojo o brujería, contacte con nosotros.
El Templo Kansi Kiese tiene sus raíces históricas en CABINDA, designación dada a los habitantes del territorio de Cabinda, provincia más al Norte de la actual Republica Popular de Angola, y que comprende numerosos clanes hermanados con un tronco genealógico común siendo pueblos que hacen parte de la grande familia bantú, por sus tradiciones, usos y costumbres.
El Templo Kansi Kiese cuya traducción significa Ciudad Alegre, debe su nombre a un Nganga (Sacerdote) de la tribu Fiote enclavada dentro de la etnia Bakongo. Un pequeño clan en número de miembros, pero con gran influencia mágica – religiosa en toda la región por su respetada y poderosa Sociedad Secreta que era conocida como Ngando Tulendo Denso hasta finales del siglo XIX cuando fue definitivamente disuelta en África.
A Cuba llegaron al menos dos Sacerdotes de esta Sociedad Secreta uno de ellos conocido por el nombre de genérico de Tata Kansi Kiese consiguió trasportar desde África un Nkisi con él que fundo una descendencia de dicha Sociedad Secreta conocida como Ngando Batalla en los aledaños del Central Orozco en la provincia de Pinar del Río. A Tata Kansi Kiese luego de su fallecimiento le sustituyo su hijo Venancio Kiese, quien cedió el cargo a su ahijado Isidro Izquierdo, conocido como Tatica. Al fallecimiento de Tatica en 1989 le heredaron tres de sus hijos Julio,Manuel (el Kiki) y Osvaldo (el Kirri) quienes hasta día de hoy continúan con la custodia de la Unganga llevada de África y conocida con el nombre genérico de Viejo Mbumba. Y esté es el origen de este templo religioso.
Antecedentes históricos
Se sabe que de Cabinda llegaron a Cuba numerosos barcos cargados de esclavos, que procedían de estas etnias y que llevaron sus ritos y costumbres, que hasta hoy perduran en la isla caribeña, bajo una forma de culto que se denomina Palo Mayombe, Palo Congo o Palo Monte, los seguidores de esta religión son conocidos como Paleros o Nganguleros entre otras denominaciones. Sí bien es cierto, que esta cultura se fusiona con el culto a los Orishas, de origen Yoruba, haciendo un paralelismo, que prácticamente oculta, parcialmente sus orígenes, aun pueden encontrase vestigios de estas tradiciones, en descendientes de los Templos más tradicionales.
En Cuba, el Palo Mayombe fue poco a poco despojado de toda su riqueza oral, asumió la identidad de las tradiciones Yorubas como suyas, surgiendo una forma de culto autóctona, aunque se mantuvo el fondo de sus prácticas religiosas. Mpungo y Nkisi se transformaron en similares a los Orishas Yorubas, asumiendo sus historias y simbología, perdiendo así su propia identidad.
A pesar de que hay una elevada cantidad de personas que se empeñan en menoscabar y despreciar el rico acervo cultural de los pueblos africanos, asociando sus creencias con los cultos dedicados a la adoración del Diablo (en el concepto Judío – Cristiano de está figura religiosa) y con el ejercicio de prácticas negativas para la sociedad, no existe en ningún caso un argumento sólido que refrende estas teorías que además es contraria a la estructura y pensamiento de la sociedad africana. Es necesario tener en cuenta que la utilización, en sentido correcto o incorrecto de la Religión genuinamente africana, depende de los objetivos perseguidos por quien la practica, y no de la forma del culto en sí.
El autentico culto de Mpungo y Nkisi es practicado únicamente para el vencimiento de las dificultades cotidianas de los adeptos, su adelantamiento moral y como en cualquier otra creencia religiosa para su desarrollo espiritual.
Dentro de Mpungo y Nkisi, también se pueden considerar dos aspectos: uno humano, ya que estas algunas de estas deidades fueron personas en el pasado y por ello son capaces de comprender nuestros problemas, hasta el extremo de que los adeptos sientan su intervención y proximidad como algo verdadero y común. Y la sagrada y sobrenatural, que es la que hace que ellos nos sean válidos e incluso indispensables para solucionar nuestros problemas, ya que por poseer está capacidad pueden intervenir en las causas de los acontecimientos y hasta modificar sus resultados futuros, es esta la parte a la que todos temen, pues no tienen influencia sobre ellos ni en su dinamismo mágico.
El Palo Mayombe, en lo esencial, no se diferencia en nada de la mayoría de las creencias animistas del mundo, ya se comparen con prácticas chamanicas del Amazona o de aborígenes asiáticos. La práctica diaria de la magia relaciona al Nganga (sacerdote) con su Nkisi protector, creándose un vínculo íntimo cuyo objetivo principales suelen ser la protección ante las adversidades de la vida y el desarrollo espiritual del creyente.
El Nkisi intercede ante nuestros problemas de salud, económicos o amorosos, de una manera natural, como parte de la vida misma, es un guía, un amigo, un protector; en todos los casos, algo beneficioso. Ellos siempre nos traen bienestar, y jamás nos incitarán a transgredir las leyes éticas y morales de la sociedad en que vivimos o nos causaran algún perjuicio.
Son estas cualidades las que han conseguido que el culto a los Nkisi se encuentre tan arraigado entre millones de personas de distintas razas y condición social. De cualquier modo, el cubano, por lo general, es bastante místico, desde que nace, crece viviendo como suyas las experiencias de los que le rodean: los tratamientos tradicionales, las supersticiones heredadas de la abuela, los cuentos y fábulas de güijes ochichirikues, de muertos oscuros sacados del cuerpo de la vecina por un espiritista, de polvos mágicos que hicieron que una prima emigre a otro país o que algún conocido haya ganado la lotería, son vivencias cotidianas que nutren nuestro acervo cultural y reafirman la convicción de la intervención efectiva de Mpungo y Nkisi en nuestra vida.
En el África también el fenómeno es similar, todos los que hemos vivido allí algún tiempo hemos oído cuentos sobre hombres que se mutan en bolas de fuego para transportarse de un sitió a otro, hombres que se convierten en animales, o sobre piedras que caminan y bailan.
Un Nganga es alguien que posee el conocimiento de una práctica mágica con la que se puede conseguir cosas extraordinarias, cosas que escapan a nuestras posibilidades que van desde conseguir un trabajo, un novio o una nueva casa, hasta la protección contra la mala suerte, cosas totalmente subjetivas para un agnóstico, pero muy reales para el creyente.
En la actualidad, con la incorporación masiva de adeptos a está creencia sin la debida preparación filosófica, buscando conseguir en muchos casos solamente algo material y concreto, se ha desvirtuado y prostituido el verdadero sentido esencial del culto, creándose así un distanciamiento entre aquellos creyentes que se mueven por convicciones de credo y los que lo hacen por afán de lucro o beneficio personal.
Por otro lado, actitudes incorrectas de determinados creyentes han minimizado la fructífera y ardua tarea de aquellas personas que han invertido años de esfuerzo para dar al mundo una imagen clara y desarrollada de la religión afrocubana, y quienes como yo pretenden dar a conocer la religión africana desde una perspectiva mas abierta y transparente usando para ello los recursos de comunicación existentes y al alcance de muchos lo que revertirá sin lugar a duda en beneficio para los seguidores de esta religión ancestral.
En África, se solían poner representaciones de Mpungo y Nkisi talladas en madera junto a sus receptáculos mágicos. Al no tener las estatuillas en Cuba, las sustituyeron con las estatuas de los santos católicos, que en aquella época eran talladas en madera y por otra parte estaban obligados a esa sustitución para ocultar sus creencias evitando así el brutal castigo al que eran sometido si eran descubiertos en la practica de sus rituales, considerados “demoníacos” por el amo Blanco y reprobados por la sociedad en la que vivían. De aquí surgió el"sincretismo", la fusión entre el culto a Nkisi y la religión Católica. La nueva religión se conocería en Cuba como "Paleria".
Pero el sincretismo religioso del africano, que llegó despojado de sus atributos, y sometido y desmoralizado por el colono, también tuvo otra causa más profunda: el africano cree que sólo con una magia superior se puede anular la magia que él practica. Cuando tomaron como propios a los santos católicos, con sus imágenes, atributos y vivencias, lo hicieron convencidos de que esto era algo muy beneficioso. No sólo lo era, por el hecho de que les dejaba las manos libres para ejercer el culto a sus deidades ante los ojos de los colonos, quienes creían que adoraban únicamente a los santos católicos, sino que, sobre todo lo hicieron convencidos de que la magia de estos nuevos santos podía ser manipulada a través de rituales como los que ellos practicaban en su tierra de origen.
Así, asumieron esta transformación como una nueva y más rica forma de culto, ya que incrementaba el poder del Nkisi con la “magia de los blancos”. Aquella “magia” con la que habían sido capaces de dominar y someter a las fuerzas espirituales que los protegían en África, según la forma de pensar del africano, pues de otra manera, no habrían podido apresarles y reducirles a la esclavitud.
Los hechos que prueban esta teoría son numerosos, porejemplo, es bien sabido que, cuando una tribu en África era sometida por otra, sus ídolos frecuentemente caían en desuso, pues eran considerados menos fuertes o anulados por los ídolos de aquellos que les sometían. También han sido numerosas las guerras entre tribus motivadas, más que por el hecho en sí de la propia conquista, por el afán de conseguir la deidad que poseía la otra parte. Si en una tribu consideraban que la deidad regente de una zona determinada propiciaba un bienestar superior al que ellos recibían, también creían que, al poseer esta deidad atraerían para sí estos beneficios; consistentes normalmente en una mejor cosecha, la fertilidad de las mujeres o la salud del ganado.
Además el Palo Monte se sincretiso con las tradiciones Yoruba que fueron introducidas en Cuba con el espiritismo de Allan Kardec, incorporado a través de la alta sociedad europea y el Ñañiguismo de origen Carabalí. En cualquier caso, son tres formas de credo cercanas en su tesis, que fomentan el culto a los espíritus, y que conviven entre sí, sin conflictos ni mayor dificultad.
El sincretismo entre el Palo Mayombe y la Regla de Osha ocurre, al parecer, por la proliferación mayoritaria de los yorubas y por la posición de superioridad que estos últimos tenían frente a los esclavos provenientes del Congo; así como los congos eran considerados torpes y recalcitrantes, los Yorubas se les consideraba más cultos, y dados al aprendizaje y buenos modales. Esto provocó que dentro de los esclavos hubiese ciertas diferencias de clases, y esta situación privilegiada de los Yorubas hizo pensar al Congo que debía ser mejor aceptar otras tradiciones, para evitar, así, ser marginados. De esta manera, los congos, fueron abriéndose progresivamente a la nueva sociedad, dejando en el pasado la forma hermética y el secretismo de sus cultos.
¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?... ¿Nuestros muertos, tan mayoritariamente muertos, tan democráticamente muertos de pena porque nadie hacía nada, porque todos los muertos, nuestros muertos, se iban así nomás, sin que nadie llevara la cuenta, sin que nadie dijera, por fin, el "¡YA BASTA!" que devolviera a esas muertes su sentido, sin que nadie pidiera a las muertos de siempre, nuestros muertos, que regresaran a morir otra vez pero ahora para vivir? Subcomandante Marcos
¿DE QUIÉN SON LOS MUERTOS?
Acostumbrados como estamos a las cifras de muertos que día a día se nos proporcionan a través de los medios de comunicación (de alguna manera hay que llamarles) ¿Por qué parecieraque la matanza de estudiantes en la Universidad de Virginia el 16 de abril es diferente?
A primera vista, pareciera que los muertos de esa universidad cosmopolita, ubicada en Estados Unidos valen más que los muertos de cualquier otra parte.
Por ejemplo los 24 muertos que ese mismo día se cuantificaron en México, dentro de los llamados “crímenes del narco”, fueron eso: un dato, una cifra, una nota roja, una calle manchada con sangre. Fueron una cara cubierta y amarrada por la espalda, fueron rostros torvos y sin sentimientos. ¿Familiares? ¿Dolor por su muerte? Nada. Simplemente habrá que anotarlos en nuestra lista acumulativa y acostumbrarnos a seguir haciéndolo.
Otro ejemplo: los 60 muertos que ese día hubo en Irak, no tuvieron para nosotros rostros, ni familiares, ni amigos, ni una bandera que los cubriera. No hubo lágrimas que acompañaran el dolor o si las hubo su cobertura fue muy limitada. No provocaron la indignación de los “comunicadores”. En fin fueron 60 muertos de la fosa común y víctimas, en todo caso, de la muy racional “irracional” lucha por los espacios geopolíticos de los Estados Unidos, o más bien del gobierno y las trasnacionales que gobiernan los destinos de ese país.
Y por si hiciera falta, un ejemplo más: los miles de muertos de una enfermedad llamada pobreza, que cada 4 segundos pasan a engrosar el saldo rojo del neoliberalismo salvaje que domina al mundo y que privatizando las ganancias y socializando las pérdidas despedaza comunidades, destroza proyectos de vida, acaba con los recursos naturales, entorpece el entendimiento, obstaculiza el desarrollo humano del “homo sapiens” y promueve una cultura del miedo que paraliza y divide a las comunidades.
En las películas gringas, a las cuales también estamos tan acostumbrados, nos han condicionado a valorar la muerte de manera diferenciada. No es lo mismo un muerto de las colonias que una muerte del imperio.
En estas películas se nos crea un ambiente distinto (música, emotividad, manejo de cámaras etcétera) de acuerdo a la coyuntura política por la que atraviesa aquel país, o más bien su gobierno y, por lo tanto de acuerdo a los intereses que les conviene defender en esos momentos.
Los muertos palestinos, afganos, mexicanos, iraquíes, alemanes, japoneses no tienen rostro, no tienen domicilio, mueren ahí nomás masacrados por algún héroe. Una ráfaga de metralla se los lleva por delante, se forman de a uno por uno para ir recibiendo la bienhechora muerte de parte de un súper hombre o una súper mujer, que está, obvio es decirlo, de parte de los buenos, es decir, de los gringos.
Invariablemente, en esas mismas “aleccionadoras” películas, la muerte de un gringo pasa a otro nivel. Aparecen por todos lados banderas de barras y estrellas, música triste, parsimonia, solemnidad, aviones grandes y especiales para la transportación del cuerpo, lágrimas, familiares desconsolados; discursos de gente importante; recuerdos del gran hombre o de la gran mujer, en fin, “otro nivel” ¿Quién dijo que la muerte nos empareja a todos?
La programación de nuestra mente es necesaria para que el sistema siga funcionando. No de otra manera se puede consentir en que las cosas sean tan injustas. Contamos con todos los adelantos tecnológicos para que todos podamos vivir mejor y, sin embargo estamos regresando a condiciones de calidad de vida del siglo XIX. La especie humana ha generado mayor riqueza que en cualquiera de sus etapas históricas y sin embargo la acumulación de capital ha llegado a situaciones realmente insultantes; de manera que unos cuantos seres humanos se apropian delo que le corresponde a millones de personas.
Mientras no nos ayudemos a ser conscientes de nuestra propia realidad, mientras sigamos siendo simples receptores de “medios de comunicación” que de manera grotesca seleccionan, codifican, interpretan y decodifican los mensajes que nos envían, es decir, mientras sigamos permitiendo que los medios se “tomen la molestia” de hacer la chamba que nos correspondería a nosotros como seres pensantes y actuantes, entonces estaremos aceptando que los medios de comunicación sigan siendo lo que son hasta ahora: verdaderos instrumentos de control y regulación social que nos mantengan, como ya dijimos, sujetos a una realidad inventada por ellos y, por lo tanto, ajena a los reales intereses de los pueblos.
Mientras dejemos que una gran parte de nuestra dignidad y de nuestra vida sea definida y decidida por unos cuantos señores del poder y del dinero, a través de la imposición de una cosmovisión que falsea y pervierte las posibilidades del desarrollo humano, mientras permitamos que unas cuantas gentes,paralas cuales la vida humana les importa menos que cualquiera de sus negocios, “interprete” nuestros deseos y “satisfaga” nuestras necesidades de acuerdo a su muy particular visión del mundo, estaremos permitiendo y fomentando, inclusive, un mundo excluyente, injusto y no apto para la verdadera vida humana.
Así es que manos a la obra, ¿Cuánto puedes hacer hoy? ¿Por qué no empezamos por buscar la verdad, dentro de este mar de confusiones informativas-deformativas? ¿Por qué no empezamos por valorar lo que nos pasa sin importar si a los medios les interesa o no? ¿Por qué no empezamos por impedir que nos programen al gusto del poder y de acuerdo a sus designios?.
En fin ¿Por qué no empezamos por defender lo que nos queda de humanos?
be aquí lo que quieras
Acá están las propuestas de la mesa y el manifiesto. Fueron mandados por adrijolire_777[at]yahoo.com.mx (¡gracias!) a la lista de correos. Están en formato word.
Escucha los audios que se han subido al sitio:
La lista de correos significa que si escribes un e-mail a: otracultura[at]vientos.info tu mensaje le llegará a todos los que estén en la lista y todo lo que escriban los demás te llegará a tí. Te llegarán unas instrucciones más detalladas a tu e-mail.